Si no escribe bien el mail de postulación, la persona queda descartada”. Eso me dijeron antes de iniciar el proceso de selección. Lo que pensé fue: ¿es tan importante?

Se ve que mi cara me delató porque la persona me dijo: “Adri, gran parte de nuestro trabajo es a través del correo electrónico, brindamos mucha información y necesito que se haga bien. Ya me ha pasado de leer mails incomprensibles, con faltas de ortografía y errores de puntuación. Este punto es excluyente”.

Eso me llevó a pensar en los diferentes perfiles con los que he trabajado y en el factor común que he encontrado: “Adri, yo jamás lo hubiera escrito así”, “Ahora el texto quedó mucho más claro”. En otras palabras, estoy segura de que hay veces que no te llaman para la entrevista porque no entendieron tu CV o porque estaba mal escrito. 

Entonces, desde mi perspectiva y aclarando que no me defino como una profesional de la redacción o la escritura, en este camino de la asesoría laboral, editar textos y organizar la información para que quede lo más comprensible posible a los ojos del reclutador ha sido una de las tareas que he hecho para ayudar en la construcción del perfil laboral.  

Además, el direccionamiento hacia la virtualidad a causa de la situación de emergencia sanitaria nos obligó a escribir más y nos expone desde otro lugar. Todo esto me hizo reflexionar, así que contacté a María Angélica Aldecoa, quien me inspira profesionalismo a la hora de escribir, para charlar sobre el tema. El resultado fue este artículo que escribimos en conjunto, donde compartimos con vos cuatro razones por las que deberías prestarle atención a la forma en que escribís cuando estás en búsqueda activa de empleo, ya sea usando herramientas tradicionales o aplicaciones novedosas.

El tema con la escritura es que es básicamente una fotografía de la persona que escribe y la muestra tal como es. No importa el relato que uno construya sobre sus propias habilidades: “soy muy eficiente”, “tengo buenas habilidades de comunicación”, “me encanta aprender y estoy en constante actualización”; la forma en la que escribís tu CV, tu perfil de LinkedIn e incluso el correo electrónico mediante el cual envías tu postulación va a mostrar si tu relato es real o no.

¿No estás del todo convencido? Acá tenés nuestras razones.

  1. La forma de escribir refleja nuestra personalidad y nuestra actitud respecto de una situación. Sentimientos como el enojo o la amabilidad quedan de manifiesto al escribir. Así que un texto puede mostrar cómo nos manejamos bajo presión, en el trato con clientes, y nuestra capacidad de manejar nuestras emociones y reacciones.
  2. Escribir y hablar son cosas distintas. La oralidad y la escritura son actos de comunicación diferentes que tienen características distintas. La oralidad es más espontánea y la escritura, por el contrario, implica la posibilidad de elegir las palabras y las expresiones que utilizamos. Y estas, a su vez, reflejan nuestra capacidad de análisis y de reflexión. 
  3. La estructura de un texto muestra nuestro proceso de pensamiento. Si escribimos a medida que las ideas van surgiendo, sin organizarlas, sin clarificar conceptos y dando información por sentada, es difícil que alguien que no está dentro de nuestra cabeza nos entienda y así lograr una comunicación efectiva.
  4. Respetar las reglas de ortografía y gramática no es solo para formalidades. El idioma es un código que permite que quienes lo comparten se entiendan entre sí. Por eso, para evitar malos entendidos es fundamental respetar esas reglas de uso. Igual que respetamos las del tránsito u otros protocolos de conducta que nos permiten entendernos e interactuar. 

Por ejemplo, las faltas de ortografía generalmente se asocian con falta de lectura y poco conocimiento “formal”. Así que es importante actualizarnos a los cambios y no seguir escribiendo según reglas que hace una década cayeron en desuso (¿sabías que en 2010 muchas reglas de ortografía importantes cambiaron?). Lo mismo pasa con la gramática. Estructurar bien las oraciones demuestra que somos capaces de estructurar bien nuestro pensamiento. Y ni qué hablar de usar bien los signos de puntuación; no es lo mismo decir “Vamos a comer niños” que “¡Vamos a comer, niños!”. Las comas bien usadas salvan vidas y cambian el menú.

¡Pero, tranquilidad! No te estamos pidiendo que te pongas a estudiar con locura y te desveles por estas cuestiones. Solo queremos que le des a este tema la importancia que se merece y que tengas presente que la forma en la que escribimos en la búsqueda laboral dice tanto de nosotros como la ropa que usamos en la entrevista. 

Así que, así como te mirás al espejo antes de salir, te sugerimos que mires y revises tus textos una, dos y hasta tres veces antes de enviarlos o publicarlos. Pedile a alguien más que los lea por vos para que te dé una opinión sobre si se entiende o sobre qué le genera tu texto. Tené presentes los recursos donde podés evacuar dudas. Y, así como en la vida tenés referentes, asegurate de que conocés algún profesional de confianza que te pueda asesorar a la hora de escribir textos o documentos muy importantes.

Con estos 4 consejos, queremos que logres un CV, e-mail e incluso un perfil de LinkedIn como verdaderas cartas de presentación y que destaques positivamente por sobre el resto.

Hemos compartido nuestras experiencias y buenas prácticas para la redacción de tu perfil. Una cosa importante que aprendimos al hacer esto, es que, desde la colaboración se puede crecer para elaborar tus documentos profesionales.

Te invitamos a conocer más sobre nuestro trabajo y las actividades que pueden aportar para el desarrollo de tu futuro:

Fuente imagen: https://bit.ly/3uMFhDc

Hola, Quiero que me ayuden a redactar bien mi perfil profesional
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